domingo, 7 de junio de 2026

La fórmula fue estudiada en el encuentro institucional

Elsy Ramírez

Bogotá. – Colombia tendrá un Régimen único de dispositivos médicos para ajustarse a los tiempos modernos de, impactos operativos, vigencias y plazos críticos para el sector.

Así quedó formulado durante el Encuentro de Tecnologías Sanitarias desde una Mirada Regulatoria del Invima que consolidó las bases de la próxima reforma normativa sectorial.

En este documento se conocerán los detalles de las autorizaciones permanentes condicionadas, la reclasificación de tecnologías in vitro y el mecanismo de confianza internacional explicados en exclusiva por las directivas de la entidad.

El Encuentro de Tecnologías Sanitarias desde una Mirada Regulatoria del Invima, que se cumplió entre el 4 a 6 de junio, marcó un hito en la agenda sectorial al congregar a los principales tomadores de decisión para analizar el futuro decreto unificado de tecnologías en salud.

CONSULTORSALUD estuvo presente en este espacio clave, donde dialogó en exclusiva con Yolima Gómez, Directora de Dispositivos Médicos y Otras Tecnologías del Invima, y con la abogada técnica de esta área, Elsy Ramírez Cifuentes. La primera jornada del evento se centró por completo en los dispositivos médicos, exponiendo una reforma estructural enfocada en la vigencia indefinida condicionada de las autorizaciones, la adopción de estándares globales y la reorientación hacia una vigilancia activa en el mercado.

Yolima Gómez y Elsy Ramírez
El diseño del nuevo régimen único de dispositivos médicos en Colombia representa una actualización profunda destinada a reemplazar los marcos normativos heredados de las décadas pasadas, tales como los Decretos 4725 de 2005 y 3770 de 2004. Este planteamiento central, expuesto detalladamente durante el encuentro institucional, busca dotar al país de un ecosistema ágil que equilibre la facilitación del comercio técnico con una robusta protección a la salud pública.

La relevancia de esta transformación para directores de hospitales, importadores y reguladores es crítica, pues reconfigura los plazos de cumplimiento, la gestión de riesgos y los canales de aprobación. El análisis se ve fortalecido de manera definitiva por los diálogos exclusivos sostenidos con las directivas del Invima, quienes esclarecieron los mitos operativos de las vigencias permanentes, los verdaderos alcances de los mecanismos de confianza internacional (Reliance) y la hoja de ruta concertada para evitar desabastecimientos.

El Encuentro de Tecnologías Sanitarias y el viraje hacia el control posmercado

Durante el primer día del encuentro académico y regulatorio, el foco institucional estuvo concentrado en la redefinición operativa de los dispositivos médicos. La Directora de esta área y Otras Tecnologías del Invima, Yolima Gómez, explicó que, las agencias sanitarias a nivel global están transformando sus metodologías tradicionales. En lugar de centrar todos los esfuerzos burocráticos en las barreras previas a la comercialización, la tendencia global se orienta a robustecer el control posterior. Este nuevo enfoque busca vigilar el desempeño real de los productos en sus entornos de uso —ya sea en el ámbito hospitalario o en el domicilio del paciente— mediante un acompañamiento técnico y preventivo, distanciándose de un modelo puramente policial. Esta visión se alinea con el estatus de Colombia como miembro afiliado del Foro Internacional de Reguladores de Dispositivos Médicos (IMDRF) desde septiembre de 2025, obligando al país a incorporar las guías de este foro internacional en sus políticas locales.

Condicionamientos técnicos y vigencia indefinida en el régimen único de dispositivos médicos

La transición de autorizaciones con fechas de vencimiento rígidas hacia un modelo de vigencia indefinida constituye uno de los mayores cambios de la propuesta. Esta medida busca homologar los trámites de los dispositivos médicos con el esquema permanente que el Ministerio de Salud y Protección Social implementó años atrás para el sector de los medicamentos. No obstante, las autoridades enfatizaron que la eliminación de la renovación obligatoria cada 10 años no equivale a una autorización irrestricta.

En la entrevista exclusiva con la abogada Elsy Ramírez Cifuentes, se determinó con precisión el límite legal de este beneficio:

“Eso no significa, como hemos escuchado, que la vigencia sea de forma vitalicia. ¿Por qué? Porque está condicionada de acuerdo a riesgos que se puedan presentar en el mercado. Tú lo mencionabas. Si evidenciamos que el producto representa un riesgo para la salud pública, el INVIMA podrá tomar medidas para cancelar o suspender esta autorización de comercialización”.

De acuerdo con la Dirección de Dispositivos Médicos, los criterios técnicos que revocarían de forma automática o requerirían la reevaluación de una autorización indefinida se concentran en el perfil de riesgo de la tecnología. La presencia de eventos adversos, fallas en el diseño o fabricación, o instrucciones ambiguas que pongan en peligro la vida y salud de la población activarán investigaciones inmediatas.

Las facultades del Invima contempladas en el borrador incluyen desde el retiro de lotes específicos del mercado y suspensiones temporales hasta la cancelación definitiva del registro sanitario. Adicionalmente, se exigirá la Identificación Única de Dispositivos (UDI) desde la radicación del trámite inicial para asegurar la trazabilidad completa.

Alcances reales del modelo Reliance y la homologación internacional

El borrador del decreto único consagra la aplicación de mecanismos de confianza regulatoria (Reliance), tomando como referencia metodologías avanzadas de agencias como la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (ANVISA). También se soportará en pactos regionales como la Alianza del Pacífico, el Acuerdo de Río y las calificaciones de la OMS bajo el estándar de Autoridad Listada (WLA).

A pesar de las expectativas de la industria, la Directora Yolima Gómez aclaró rigurosamente las fronteras de esta flexibilización:

“Sin embargo, no significa que haya un fast track, es decir, no significa que venga directamente ya el producto aprobado por alguna de estas agencias y que entonces Colombia lo acepte sin hacerle estudios o hacer revisión o hacer un análisis del dosier”.

El modelo Reliance funcionará como un canal de optimización técnica: se mantendrán vías abiertas de comunicación y reconocimiento mutuo de los procesos analíticos de las agencias de alta vigilancia. Esto permitirá disminuir los tiempos y mitigar la rigurosidad de los trámites locales del Invima, fundamentándose en la validez de los certificados de venta libre y los estudios de seguridad aprobados en el exterior, pero manteniendo la soberanía sanitaria del país.

Dispositivos médicos de diagnóstico in vitro: transición y mensaje de tranquilidad

La reforma unificará bajo un solo cuerpo normativo a los dispositivos médicos convencionales y a los reactivos de diagnóstico, los cuales pasarán a denominarse oficialmente “Dispositivos médicos de diagnóstico in vitro”. Esta convergencia implica una reclasificación técnica que aumentará los niveles de riesgo de tres a cuatro escalas, adaptándose a los parámetros del IMDRF.

Frente al temor de los gremios sobre la necesidad de reestructurar de manera abrupta todos sus expedientes técnicos, la dirección del Invima envió un parte de tranquilidad al sector comercial. Gómez manifestó que, junto con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Comercio Exterior, se ha estructurado un esquema diseñado para evitar traumatismos, deserciones o frenos en la importación y fabricación local. La norma prevé un periodo de transitoriedad general de 18 meses tras la publicación del decreto para procesar los cambios requeridos.

En cuanto a las exclusiones, tecnologías específicas como los reactivos de uso en investigación (RUO) y huérfanos, regulados por el Decreto 1036 de 2018, no formarán parte de este régimen único. Al respecto, la abogada Elsy Ramírez especificó:

“Por su parte, el decreto 4725 y el decreto 3770 también son reglamentos técnicos y esos documentos ya surtieron su evaluación exposed y su análisis de impacto normativo que indicó que la alternativa era modificarlos. Entonces, como son normas diferentes, cada una surte su regulación por aparte“.

Respecto a las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), el texto final validará la norma internacional ISO 13485 o el estándar local. Los requisitos de la resolución local están en fase de construcción, y el Minsalud convocará de manera directa por correo electrónico a los fabricantes nacionales para concertar las mesas de trabajo técnico.

Plazos críticos y radicación de observaciones ante la OMC

El proyecto normativo, compuesto por 16 capítulos y cerca de 180 artículos, superó su fase de consulta nacional y se encuentra bajo el escrutinio de la consulta pública internacional ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), tras su radicación realizada el 18 de mayo. Los gremios, instituciones prestadoras y fabricantes tienen como plazo perentorio el 17 de julio para cargar formalmente sus comentarios técnicos en la plataforma oficial de la OMC.

Una vez concluida esta etapa, se instalarán mesas técnicas de trabajo conjuntas entre el Invima y el Ministerio de Salud. En estas instancias se evaluará la pertinencia de cada observación para modificar el texto, o en su defecto, argumentar jurídicamente al usuario la inviabilidad de su propuesta. Con el consolidado final, el borrador pasará por la revisión de las oficinas jurídicas de las carteras de Salud y Comercio Exterior antes de ser remitido a la Presidencia de la República para su sanción oficial.

Fuente: Consultor Salud Clic aquí

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co