viernes, 24 de julio de 2026

El sistema permite examinar las facturas por un procedimiento

Ya se monitorearon más de 7.400 mercados de atención en salud

Bogotá. – Una plataforma nacional que permitirá comparar los precios de todo lo que gira alrededor de la salud fue activada en Colombia, por la ADRES.

Se trata de un “Observatorio” de precios, con el cual se procesan  millones de registros asistenciales y financieros en una herramienta de consulta para IPS, EPS, autoridades y ciudadanos, con soporte en los Registros Individuales de Prestación de Servicios de Salud -RIPS-, la facturación electrónica y los avances del Sistema Integral de Información Financiera y Asistencial de Colombia -SIIFA-.

Un mismo procedimiento podía ser facturado por valores distintos según la institución, el territorio y las condiciones en las que se prestaba, pero durante años esas diferencias permanecieron fragmentadas entre contratos, facturas y bases de datos que no ofrecían una visión nacional. Esa brecha fue la que buscó abordar la ADRES con el lanzamiento del Observatorio de Precios en Salud, una plataforma pública diseñada para comparar los valores cobrados al sistema y detectar los mercados que requerían un análisis más detallado.

La presentación del observatorio se produjo en medio de la discusión sobre la materia.

La herramienta fue desarrollada por el equipo de Innovación y Analítica de la ADRES y quedó disponible a través de la página de la entidad. En su primera etapa reunió más de 120 indicadores y permitió monitorear simultáneamente más de 7.400 mercados de atención en salud, con el propósito de fortalecer la transparencia, el control y la sostenibilidad financiera.

¿Qué información ofreció y cómo funcionó el Observatorio de Precios en Salud?

El primer módulo se concentró en procedimientos identificados mediante códigos CUPS y facturados bajo la modalidad de pago por evento. A partir de esa información, los usuarios podían seleccionar un servicio y comparar sus precios entre mercados construidos de acuerdo con la región, el tipo de aseguramiento y la complejidad del prestador.

La metodología buscó evitar que una atención realizada en una institución de alta complejidad o en una zona con oferta limitada fuera comparada directamente con un servicio prestado en un territorio con mayor disponibilidad de instituciones y tecnologías. Por ello, la plataforma no se limitó a calcular un promedio nacional, sino que organizó los datos en grupos con condiciones semejantes.

El procesamiento incluyó varias etapas técnicas

La información fue recibida a partir de los Registros Individuales de Prestación de Servicios de Salud.

Los datos que podían identificar a los pacientes fueron retirados mediante un proceso de anonimización.

Los errores evidentes de transmisión o registro fueron depurados antes de calcular los indicadores.

Los procedimientos fueron organizados en grupos funcionales para facilitar las comparaciones.

Los resultados fueron sometidos a análisis estadístico y soporte analítico con herramientas de inteligencia artificial.

Durante la presentación técnica, la ADRES indicó que procesaba alrededor de 90 millones de registros mensuales y trabajaba con aproximadamente 9.500 códigos CUPS. Estos procedimientos fueron distribuidos en más de 286 subgrupos, 62 grupos funcionales y seis grandes unidades de análisis.

La plataforma permite examinar cuánto se factura por un procedimiento en diferentes instituciones y territorios, reconocer desviaciones frente a mercados similares y establecer cuáles casos debían ser revisados con mayor prioridad. De esta manera, una cifra aislada adquiría contexto al ser contrastada con los valores registrados bajo condiciones comparables.

“Lo que antes eran cientos de millones de registros aislados, hoy se convierten en inteligencia pública para la toma de decisiones del sector salud. El verdadero valor del Observatorio no está en la cantidad de datos que procesa, sino en su capacidad para convertir esa escala en decisiones mejor informadas”.

La plataforma puede aportar elementos para reconocer tendencias territoriales, examinar distorsiones persistentes y seguir con mayor detalle el uso de los recursos destinados a la atención. Su aporte, sin embargo, dependerá de la actualización de los datos, de la solidez de la metodología y de la forma en que cada actor interprete las señales.

El Observatorio no solucionará la cartera hospitalaria ni las dificultades de liquidez, pero puede cambiar la manera en que el sector aborda una parte central de esos problemas. Al hacer visibles los precios y facilitar su comparación, la ADRES deja instalada una herramienta cuyo verdadero resultado se medirá en las negociaciones que logre equilibrar, las diferencias que permita explicar y las decisiones que contribuya a corregir. El documento completo aquí

Fuente: Prensa Consultor Salud (Documento de la comunicadora social, Nathalia Moreno González)

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co  

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